25 jun 2008

Ardores

Lo que más ardió, de lejos, fue tener que soportar la presencia de la rusa mientras los rusos terminaban con la fiesta. O no, tal vez fuera peor que el no-ruso estuviera haciendo más fuerza que la rusa. Este es alguien que le dice a su hijo que las arepas y el strudel son originalmente de Rusia.
Pero qué dices, el maíz es americano, todo el mundo lo sabe y el strudel, por Dios, por el nombre podría ser alemán, pero todo el mundo sabe que es austríaco.
Claro, claro, pero la idea de amasar harina y cocerla fue de los rusos. Y lo del strudel no estoy seguro.
Ah, ahora resulta, uno, que la arepa es lo mismo que pan, y, dos, que el pan es invento Ruso. Como si tal invento fuera trazable y, en todo caso, ignorando evidencia de que proviene de Oriente Próximo.
Ante eso, hay poca necesidad de seguir irritándose, así que le dije al hijo que también el chocolate era ruso.
¡Y que gane Turquía!
Primero, para que le arda a Filip Dewinter, el derechista belga que quiere que pierdan ante Alemania para no tener que ver banderas turcas en ciudades europeas, porque los turcos no son europeos y no tienen nada que hacer ni en la Copa, ni en Berlín ni en Amberes. Segundo, cuando le ganen a Rusia, para que le arda al que no es Ruso.
Entre otras, ¿qué pensará Dewinter de los rusos, serán más europeos que los turcos?
Pero sobre todo, que ganen para ver jugar a los más ardidos de todos: los turcos. Porque solo ganan cuando les hacen gol. No juegan bien, no empiezan ganando, pero les arde tanto perder que solo cuando van perdiendo son capaces de hacer dos, tres y cuatro goles en cuestión de minutos. "Don´t fuck with Turkey" decía un turco a otro en la estación central de Amsterdam el día del último triunfo. "En morgen Nederland" añadió, dejando claro que quería que ganara Turquía, pero también Holanda. Porque no es cierto eso de que solo se sientan marginados y odiados y que en silencio amasen intenciones violentas para estallar con cualquier excusa. Es más cierto que están agradecidos con el país de acogida y que están dispuestos a hacerle barra a su equipo de fútbol, a manejar los trenes y taxis y a aprender su idioma, sin necesidad de que saquen propagandas de que "Het begint met taal" (Todo comienza con el idioma) como si esos argumentos identitarios fueran el portal de ingreso al despojamiento total de la cultura y la religión que traen de "fuera de Europa".

2 comentarios:

rg3.1416 dijo...

Perdieron los turcos y perdieron los rusos. Quedamos en las mismas. ¿España? No se. Da pena hacerle fuerza si estamos invitados donde el alemán del este (de Amsterdam, no de Alamania) a ver el parido del domingo. No quiero convertirme en el no-español que le amarga el partido en caso de que pierdan. Me da igual. Fin de los ardores.

Anónimo dijo...

Los posibles ardores se acabaron cuando dejamos de apostarle a alguien por solo dos horas y con ellos se acabo la polvora nocturna, la esperanza ajena y la franja entretenida desde las 20:40 hasta el final... y ahora cuando me pongo mis pantalones naranja?!