30 oct 2008

Esquizofrenia implícita

Es evidente que todos somos esquizofrénicos. De hecho, algunos sienten un poco de atracción o de orgullo ante la fantasía de su esquizofrenia: les excusa del esfuerzo por ser coherentes; les justifica las personalidades que han adoptado temporalmente y que hoy les avergüenzan; les da la esperanza de que la próxima identidad que se prueben les quede mejor; les da la oportunidad de soñar con el desvío que tanto anhelan.

Hace rato que sabemos que la división entre hemisferios del cerebro era apenas la simplificación más torpe de las múltiples regiones que hoy están catalogadas, según lo que en un momento determinado se quiera medir: la región artística, la memoria de corto plazo, el deseo sexual, las funciones motoras de las extremidades inferiores, la dimensión religiosa, el miedo al extranjero, el gusto por el picante, la reacción ante la imagen de Mickey Mouse, etc. Es fácil hacer esas clasificaciones cuando lo único que hay que medir es cuántas luces se prenden en la pantalla y dónde están agrupadas.

Cuando medían esto en el movimiento del brazo de un mico, descubrieron (por serendipia) que la misma región se activaba cuando uno de los investigadores movía el brazo. Encontraron así la base del aprendizaje por observación y la empatía (entre muchas otras fantásticas posibilidades que se me ocurren), pero lo único que han hecho es lograr que otro mico controlara un brazo robótico. Ya pensarán en algo de mayor impacto.

A mi lo único que me preocupa de mi esquizofrenia es mantener todas las personalidades bajo control, independientemente de cuántas o qué tan fuertes sean. Eso es fácil, basta con no ejercer control para que estén bajo control. El miedo proviene de la posible pérdida de la memoria. Hace años llevo diario, anticipándome a esta circunstancia, para que no se me olvide quién se supone que puedo ser - el blog vendría siendo para que a los demás tampoco se les olvide. La dificultad es que si de verdad basara mi futura personalidad en lo que escribo en mi diario, no se qué pensaría de mí. Entonces he decidido que voy a escribir en mi diario lo que mi yo desmemoriado quisiera leer.

Y voy más lejos. No hace falta perder la memoria. Basta con un poco de autosugestión para hacerlo en tiempo real. Por ejemplo, hace como una semana tuve una experiencia muy holandesa, cuando mi tren tuvo que permanecer quieto durante un cuarto de hora mientras retiraban un cisne del ferrocarril. Típico holandés porque en lugares más cercanos a mi corazón no hay cisnes, pero también porque no hay trenes y porque si hubiera trenes y cisnes le pondrían un mata-cisnes al frente del tren para evitarse ese problema. En todo caso, llegué a contarle a todo el mundo, pero dije que había sido más de media hora y que había visto como arrancaban al cisne de debajo del tren, escasamente con vida, pero que al ponerlo sobre el agua había empezado a nadar como si nada. Yo no vi esto, solo escuché el anuncio por altavoz. Pero ahora, cuando lo recuerdo, puedo ver al cisne e incluso al conductor cargándolo en sus manos delicadamente. Ya en mi memoria siempre será así ese episodio. Es hora de ser más ambicioso al escribir en el diario virtual de mi memoria, mientras hago lo propio en el de papel.

Pero eso sería mentir, ¿no? Pues la RAE define una mentira como "Expresión o manifestación contraria a lo que se sabe, se cree o se piensa." Como somos esquizofrénicos, estamos en nuestro derecho de saber, creer y pensar muchas cosas que típicamente son contrarias entre sí. En su columna de hoy en el NYT, Nick Kristoff cita a un neurólogo diciendo que un reciente estudio sobre nuestros prejuicios implícitos revela la brecha que existe entre nuestra mente y nuestros ideales. Uno se podría preguntar dónde están los ideales, ya que no están en la mente (en el corazón quizá), pero de todas maneras queda en evidencia que somos mentirosos y esquizofrénicos por naturaleza. Si nuestro consciente y nuestro inconsciente no se ponen de acuerdo (no somos conscientes de nuestros ideales), entonces más vale aprovechar para reivindicar esas ideas fundamentales a la fuerza. La intelligentsia rusa defendía la verdad por encima de la comodidad, yo prefiero la mentira sobre la comodidad. Y para empezar a diseñar algunas mentiras relevantes (ya no de cisnes invisibles) puedo empezar por traer a la consciencia esos ideales implícitos con la ayuda del Project Implicit de Harvard que menciona Kristoff. Eso da una pista de los prejuicios que puedo empezar a reescribir. Por ejemplo, no tenía la menor idea que podría chocarme un asiático, judío, gay, gordo, sicólogo, viejo y ciego (de seguro alguien así sería muy poco esquizofrénico).

29 oct 2008

¿Ornitólogo o pájaro?

El lunes, algunos de mis colegas estaban hablando mal de la filosofía y de los filósofos. Alguno de ellos trajo a colación la frase de Feynman de que los filósofos eran tan útiles para las personas como los ornitólogos para los pájaros. Yo me puse a cacarear, ya que supuse que me estaban comparando con un pájaro y que, con esa lógica, prefiero ser ornitólogo que gallina. Creo que la frase original era con filósofos de la ciencia, para los científicos, pero lo importante era sonar inteligente (por citar a Feynman) diciendo que la filosofía no sirve para nada, lo cual normalmente lo dicen las personas que no son muy inteligentes: los pájaros.

21 oct 2008

Hollywould

I was tired of being a poor writer, a friend told me recently.
Poor as in I should pay for this round? I asked.
No, poor as in I suck, he replied with a smile.
I told him: why not give screenwriting a shot. Apparently there is more money to be made, wider readership and lower standards.
I was too late; he had gone down that road already. He told me about his time in New York:

My teacher said he was the quintessential Jewish New Yorker, except he wasn’t. Actually he had grown up in Buffalo and came from a Hungarian family that had ceased to be Jewish before he was even born. What do I know, maybe that does make him the quintessential Jewish New Yorker, but the point is he said over and over that we should “tell the truth” in our movies. And he didn’t tell the truth about himself. I was there to learn how to lie, not how to tell the truth; I was used to telling the truth. Teach me how to lie, how to do it well and how to maintain the willing suspension of disbelief.

He did give us a pointer. He said: write every script in two columns. On one side write everything sans-dialogue (yes, he actually said sans-dialogue); on the other, write only the dialogue. He said that if the script was good, each column read independently would convey the meaning of the movie equally. I asked whether it might be in the least possible that a movie have several meanings to different people. He said yes, but the same meaning on both columns, nonetheless. I asked how we could even tell if the meaning was the same; as writers we knew the meaning even without reading it. The answer was obvious: show it to someone else.

Naturally I assumed that, out of this summer course, my friend had come up with at least one such script. He had, and he was more or less expecting the question because he promised me the script so that I could be that external reader he was waiting for (he doesn’t have many friends). He e-mailed the script, I take the liberty of copying it, since he has no use for it now.


Traffic Chaos – A screenplay for a short animated movie

INT. BATHROOM
A small bathroom with a shower, a toilet and a mirror.
A black man is done with shaving and stares at himself for a few seconds.
Complete silence.
Fade out.

INT. GARAGE
The man walks a large garage (about 30m in depth with a high ceiling).
He is now dressed in a dark blue suit, dark blue shirt and no tie.
In a Dutch angle, we follow the man as he walks to his vehicle, a futuristic version of a VW beetle, except made for only one person and fully yellow in color.
He walks and enters the vehicle to the tune of a soft progressive instrumental rock track.

EXT. FUTURISTIC SKYLINE – EARLY MORNING
We now know it is a bright and sunny day, as we can see the brightness seeping in from the windows of the vehicle.
The background is fuzzy, so it cannot be made out.
The same track keeps playing from inside the car.
A slow zoom out, shows us that the vehicle is actually flying over a typically futuristic urban landscape, full of high rise buildings and other vehicles flying about.
Gradually, the man, who we can still make out in the center of the frame, begins to drift towards another yellow car, as we watch other yellow cars also coming together.
In the end we have about a few dozen yellow cars swarming together through the sky.
Our main character is in the edge of this swarm.
We zoom back in on him as he wanders to his right side.
The point of view follows the man’s gaze towards a red vehicle in the near distance. Inside we see a beautiful black woman.
We see the man again with a half-smile turning the wheel to direct the vehicle towards the red car.
Zoom out shows he is not the only one diverting. After a short period of rearrangement, we notice now a swarm of multicolored vehicles, except all drivers are black.
The next shot shows the man in the yellow vehicle next to the woman in the red vehicle.
The man presses a button and the window rolls down.
The woman also rolls down her window.
The calm music we have been hearing is now taken over by funky electro-jazz-rock music.
The man grimaces and rolls up his window.
Zooming out we see that a bit further there is a white woman wearing a dark blue shirt. Our main character now drifts towards her.
Gradually, as before, vehicles begin to converge once more, resulting in multi-colored swarms with drivers wearing the same dark blue color outfit.
Cut to the woman in the red car (she is wearing green). She looks disappointed and grabs her neck.
Cut to her hand. We see she is gripping a crucifix.
Cut to her vehicle together with a black vehicle in which an old white man is also wearing a crucifix.
Same situation as before, we end up with a swarm of multicolored cars, where we see all drivers with a tiny shiny crucifix in their necks.
At this point, zoom out does not stop. As we continue to zoom out, a pattern starts to emerge. All vehicles are constantly moving from one swarm to the other with only brief flashes of stability.
On a wider angle we see the final chaos in which vehicles never settle and keep moving around, showing an almost single dirty color from the mix of the different vehicles, moving around like a swarm of bees.
The music is still the funky piece that has been picking up in volume, until moments later it starts to fade out with the image.


We met again yesterday. I asked my friend: where is the dialogue?
There is no dialogue, he answered, did you get it?
I got it, I just didn’t like it, I said bluntly.
Well, he said with a smile, why do you think I’m back to being a poor writer.
I bought him a beer.

30 sept 2008

Wenders o Kiarostami

- ¿Quién es Dios?
- Dios es un extraterrestre con el corazón roto.
- ¿Y quién se lo rompió?
- Adivina.
- Pues qué peligro.
- Exacto, creo que todo esto no es más que un intento por compasión forzada. Com-pasión.
- Entiendo, pues tiene mi solidaridad.
- Es lo único que quiere.
- Y qué hay de las religiones que dicen que Dios está en uno mismo.
- Esas son las que más claro lo tienen. Hay que buscar el pozo profundo del sufrimiento propio, que es el sufrimiento de Dios. Solo así se entiende que no hay sufrimiento. Que Dios, humanizado o no, ya ha sufrido por nosotros y lo único que nos pide es un poco de agradecimiento y conmiseración. Conmiseración que en muchas variantes se traduce en solidaridad con el prójimo, donde también habita Dios.
- ¿Y entonces lo de "extraterrestre" por qué?
- Ah, eso es solo un recordatorio de que nuestra presencia en la tierra es efímera, que nuestra alma eterna habita por fuera del mundo material.
- ¿No es un poco perverso que haya que sufrir solo para descubrir que el sufrimiento es una ilusión y así encontrar a Dios al comprender nuestra inmortalidad?
- Es que no dije inmortal, dije eterna, que no es lo mismo. Precisamos la muerte. Sí es una prueba de fuego, pero es absolutamente necesario que este rito iniciático que es la vida se termine.
- Así que cesamos de vivir, pero no de existir.
- Y ahí está el milagro de la vida. Como solo tenemos una, pues más vale aprovecharla. Que ya después no sentiremos dolor. Pero tampoco podremos tocarnos, ni tocar a otros.
- La eterna soledad.
- No, no. Solos no estaremos, pero el roce de la piel será un vestigio. La conciencia de tus entrañas y la noción de tu identidad física serán como un apéndice, como un cordón umbilical que solo nos ha dejado ombligo.
- ¿Y el amor?
- Amar y pensar será lo único que nos quede.
- ¿Cómo amarnos sin tocarnos, sin vernos?
- Es que nos amamos aquí, por eso repito que la vida lo es todo, aunque finita. Quien no ama en vida, ya nunca lo hará. Quién no haya tocado realmente a otro ser humano, o no se haya dejado tocar, ya nunca lo hará luego.
- Eso sí que sería sufrir.
- Voilà.
- ¿Y si un niño muere?
- Mira que tienes cada pregunta, teólogo no soy. No se si viste Paris, Texas de Wenders, es una película sobre las relaciones humanas y el aprendizaje. Un hombre se pierde de sí mismo y vuelve, como un niño, a descubrir el mundo y entablar lazos familiares. El mundo es grande y es extraño y, en últimas, aunque está lleno de cuerpecillos y gente televisada, no conocemos realmente más que a un puñado de personas. Especialmente los niños tienen un "social network" bastante reducido, los tíos o los amigos de los padres son más importantes para un niño de lo que ellos mismos piensan. De hecho, el personaje de la película, cuando vuelve en sí, descubre que lo que estaba buscando era reunir a su hijo con su madre, él ya estaba perdido.
- Eso no me respondió nada. Primero, deja abierta la posibilidad de que quedemos flotando perdidos eternamente. Segundo, deja al niño con la única posibilidad de conocer el amor maternal, y aun así, con el riesgo de ni siquiera tener eso.
- Es que no hay que confundir. Si bien la vida es el momento único de entablar relaciones físicas mediadas por el amor, no es que nuestro objetivo como seres humanos sea ese. Este hombre podrá caminar el desierto por el resto de sus días y noches, pero ya no buscando el hogar perdido que le revele su identidad, sino sabiendose completo y significativo porque ya la búsqueda terminó.
- El hombre de nuevo. ¿Qué hay del niño?
- No escuchas. El hombre se hizo niño de nuevo para volver a empezar. Pero al empezar de nuevo se dio cuenta que lo importante no era él mismo, que ese había sido su error en primera instancia.
- No todos pueden volver a empezar.
- Los que no lo lograron la primera vez, sí.
- ¿Entonces me empacas un poquito de reencarnación en un tu religión?
- Nada de eso, dije "pueden" volver a empezar, no dije que todos lo hicieran. El infierno es morir antes de volver a empezar si fallaste en primera instancia.
- Si la idea es encontrar el amor y desprenderse del ego, ¿estamos frente a una contradicción o frente a una disyuntiva?
- El hombre solo encontró el amor al desprenderse del ego.
- ¿Y tú?
- ¿Yo? No, yo no creo en Dios. Yo me conformo con el sabor de la cereza.

19 sept 2008

Última de Wall Street

Yo se que es aburrido, pero como este blog trata sobre el fin, pues tiene que celebrar algunos finales notorios.

Luego de la caída de Lehman Brothers, varios salieron a decir que Goldman Sachs y Morgan Stanley, a diferencia de los demás, conservaban unas finanzas sólidas y un fondo asegurado. Es natural que ante la obviedad del fracaso de la banca de inversión, se intentara por todos los medios de aumentar la confianza, porque según ellos (secretario del Tesoro y etc.) son los medios los que mueven los mercados. Luego se supo que Morgan Stanley estaba en conversaciones con los chinos y se cerró el lazo: los que quedan tienen que ser los más fuertes y atractivos, porque es la única forma en que los chinos estarían interesados en pagar un buen precio por ellos. Por ahora los chinos no se han dejado convencer y conservan el saludable pesimismo de que el precio continuará bajando para pagar un valor desesperado. Y si se demoran mucho, pues quebrarán también los fuertes, los que sí hicieron las cosas bien, los que no generarán un dilema moral y una revisión del modelo económico global, cuando se decida inyectarles dinero proveniente de los impuestos. Ya algunos están tratando de obtener declaraciones en que Henry Paulson o Alistair Darling dejen escurrir una frase que haga entender que las medidas excepcionales no serán excepcionales, que se volverán norma para rescatar bancos con un modelo de negocio equivocado o con una historia de decisiones temerarias. Si logran una admisión de esto, quedaría oficializado un nuevo modelo en que los bancos nunca tendrían las de perder, pero también un peligroso precedente para los mismos bancos que hoy buscan salvavidas, porque si la norma es que cuando no tengo como pagar mis deudas, el Estado me ayuda, pues esa regla debería valer para AIG, pero también para cualquiera que se atrase irreparablemente en su deuda hipotecaria.

¿Pero entonces qué quieren, se quejan Darling y Paulson, que dejemos que se caigan y se venga abajo toda la economía? Lo hacemos para proteger a los trabajadores y las familias. Si los short-sellers o el Sr. Fuld (Presidente de Gasca Brothers) salen con millones de dólares de premio, eso en cambio no lo podemos evitar, ya es historia. Como historia es el reconocimiento que recibió Fuld hace poco cuando fue alabado por "recapturar la gloria perdida de la banca de inversión" (Institutional Investor Magazine, Mayo 2005).

"Making and enforcing new rules is necessary, but that will not be enough. The nation needs a new perspective on the markets, one that acknowledges the self-destructive bent of unfettered capitalism and its ability, unchecked, to wreak havoc far beyond Wall Street." Editorial NY Times, Sep. 15, 2008

"We had become accustomed to the hypocrisy. The banks reject any suggestion they should face regulation, rebuff any move towards anti-trust measures - yet when trouble strikes, all of a sudden they demand state intervention: they must be bailed out; they are too big, too important to be allowed to fail." Joseph Stiglitz, The Guardian, Sep. 16, 2008

"El mundo está dominado por una raza de reptiles humanoides." David Icke

11 sept 2008

Obama is Africa


Hace poco estuve en un parque de Copenhague. Había un grupo grande de chilenos. Los mayores parecían hablar de cómo escaparon por un pelo, de cómo eran perseguidos y de cómo, sin embargo, conservaban la nostalgia del país que se habían visto obligados a abandonar. Los más jóvenes los miraban aburridos, no parecían creerse eso de que los mayores eran perseguidos y el hecho de que no hubieran vuelto ahora que las cosas eran distintas, pese a su encendida nostalgia, contribuía a esa desconfianza.

Girando un poco la cabeza, cambiaban de color y de nacionalidad los parqueados. Una etíope ebria se acercó a un grupo de senegaleses, donde me pareció entender que también había un par de Namibia. Desde el Occidente, al Cuerno, al Sur. Lo que la llevo al grupo fue la mención de Obama. “Obama is Africa!” les decía emocionada, sin desentonar del todo, pues la actitud general era un poco ebria de esperanza. Un caso perfecto para las identidades plurales de que habla Amartya Sen. Ellos podrían, en otras circunstancias, verse como enemigos: Namibia es mayoritariamente cristiano, Senegal es arrolladoramente musulmán y Etiopia está como en el medio. Pero en ese momento, ni nacionalidad ni religión definían la identidad, era Obama quien los unía. Ven a Obama como negro y africano, cosa que algunos han puesto en duda en EE.UU. Su madre es blanca, su padre es keniano, su padrastro indonesio, nació en Hawai, vivió en Indonesia, estudió en Harvard, es cristiano (como lo fue su padre quien finalmente se convirtió al Islam), es abogado, demócrata y aparentemente también una celebridad. Según la intención se puede elegir resaltar cualquiera de estos aspectos sobre los demás, comprobando nuevamente el punto de Sen. Sin embargo, ese ejercicio de la pluridentidad sería un poco más limitado en el caso de su contendor. No veo a los chilenos acercándose donde estábamos los colombianos a decirnos “McCain es America!”.

25 ago 2008

The price of Dafoe

As a courtesy to the enjera eaters, I thought I’d post an entry in English. First of all, I would like to introduce them to the blog. Blog, this is enjera eater. Enjera eater, this is blog. I am Infinity’s Neighbour and this blog deals with The End, with endings, with the finite, with infinite ends and final infinites, etc. (Very appropriate under the circumstances, I believe.) You know, for instance, that a movie was good when you see “The End” on the screen and you feel sad. A good director will pick some effective piece as exit music, so that you can take that final feeling with you, resonating in your head for a while. I often try to anticipate finishing a book to the sound of a good tune, just to ease out the abandonment feeling you get (meaning, I get) when you put it down for the last time. I don’t know whether the enjera eaters noticed, but exit music on our last supper was some kind of blues, Ethiopian perhaps, but with a distinctive bayou flavour.

Anyway, sequel is often the thought in the minds of the viewers exiting with a smile or a tear. Some actors will, in all likelihood, move on to better projects, but if the price is just right you can always get Willem Dafoe to wear a green bodysuit again for another Spider-man movie, or you can get some other guy to come all the way from Singapore to play a German returning triumphantly after a battle of wits with an Australian (or any other similar postmodern plot).

14 jul 2008

Prestamos y engaños

De acuerdo con el Departamento del Tesoro estadounidense (Foreign Holders of Treasury Securities), en Abril del 2000, China le prestaba a EE.UU. casi 72 billones de dólares; OPEC, 43.6 y Japón, 307. En Abril de este año, China era dueño de 502 billones de la deuda externa de EE.UU., OPEC de 154 y Japón de 592. Aparte del evidente aumento de la deuda en términos generales, es más interesante ver cómo el aumento de Japón, que sigue siendo el mayor prestamista, ha sido mucho menor (ni siquiera el doble) que el de China que ha aumentado en casi 7 veces su participación, o los países de la OPEC que han aumentado su participación en más de tres veces.

Ayer se supo que el Tesoro le prestara a Fannie y Freddie para que no quiebren, ya que son titulares de varias hipotecas compradas a las instituciones financieras de consumo como Citigroup, que ya quebró, y como todos los demás que caen si Fannie y Freddie caen.

Citigroup le había prestado a Joe y Jane, quienes ya hace rato no pueden pagar sus hipotecas, porque hace rato cayeron.

Joe y Jane cayeron y ya no pueden pagar el petroleo de la OPEC ni los dispositivos electrónicos de Japón. Pueden seguir comprando ropa y juguetes chinos por ahora.

Los chinos están comprando el petroleo de la OPEC y los dispositivos electrónicos japoneses.

A los diez años tuve un profesor que nos hacía repetir con frecuencia y en voz alta: "Neither a borrower nor a lender be, Bejamin Franklin, 1776". A los catorce o quince leí Hamlet. Polonio le esta dando consejos a Laertes y le dice: "Give every man thine ear, but few thy voice". Todavía recuerdo el impacto de esa frase. Pero unas lineas después el mismo Polonio dice "neither a borrower nor a lender be"; se pierde la plata y el amigo, etc. Atribuirlo a Shakespeare sería un poco iluso, ya que es evidente que son formulas populares, pero me habían engañado de todas maneras.

Me pregunto si estará al día con sus cuotas Mr. J.

2 jul 2008

Marcello necesitaba un espejo

Marcello debe elegir. O se entrega a lo superficial, a lo bufo, a lo simple, o comparte su visión trágica de la humanidad con un selecto grupo de intelectuales que, pese a ironizar sobre la condición humana, no tienen éxito en escapar de su fuerza destructiva.

Pero mientras tanto, preocupémonos por cosas más sensatas. Señor P. debe elegir. O se convence de que el el Pico de Hubbert ya se alcanzó y empieza a implementar las estrategias que lleva décadas diseñando, o sigue culpando a los especuladores y al cartel mientras apuesta en el mercado de futuros.

Ahora es más caro importar el "bric-a-brac", de dónde, pues de BRIC (BRasil, India, China). La realidad es bric-a-brac. No se de qué la hacen, pero yo le hecho picante antes de tragármela, porque es un poco insípida para acomodarse al paldar de las masas. Hay partes de la realidad que son tóxicas, pero si no te matan te muestran de qué está hecha la realidad, solo que cuando te desintoxicas se te olvida. Algunos escriben, graban, hacen películas para tratar de expresarlo. Pero son ficciones y todos sabemos que la ficción se opone a la realidad. Pues perfecto, la ficción es el espejo de la realidad. Y en algunas enseñanzas zen, la mente es a su vez un espejo. Refleja todo, pero no se afecta por lo que refleja. Todo lo procesa, todo lo asimila, todo lo ve, pero todo pasa y todo cambia según a dónde apunte el espejo. El espejo no puede decidir qué reflejar y qué no reflejar, si se le coloca un velo encima, siempre reflejará ese velo, pero una vez se quita el velo, el espejo empezará a reflejar todo de nuevo. Somos un espejo que refleja el bric-a-brac, venga de donde venga. Y el bric-a-brac cambia, pero el espejo no. La ficción exterioriza ese espejo para quienes tenemos dificultades en encontrarlo en nosotros mismos. La realidad no está fuera del espejo, el espejo es parte de la realidad.
La realidad cambia, ¿el espejo no?
Todo refleja todo lo demás mientras haya luz.
Todo cambia, ¿pero el espejo no?
La realidad son espejos, los espejos no cambian: la realidad no cambia.
Apuntamos para un lado o para otro (¿a voluntad o de dónde venga el ruido?). Y las ficciones que consumimos son, a veces, fabricadas para fabricar una imagen particular de la realidad. El velo es una opción. Las ficciones alternativas son otra opción. Bric brac. Peak Oil. Turm-oil. ¿Y si de todas maneras esa ES la realidad? Si escatón se acerca, si la oscuridad llega, el espejo ya no funciona. Será que nos hacemos cóncavos hasta autodestruirnos. Bric. Será que nos hacemos convexos para ver más, todo distorsionado, todo lejano. Brac. El espejo no cambia. Peak-oil. La realidad tampoco. Turmoil. Yo le hecho picante porque no me sabe a nada. Finfinito.

25 jun 2008

Ardores

Lo que más ardió, de lejos, fue tener que soportar la presencia de la rusa mientras los rusos terminaban con la fiesta. O no, tal vez fuera peor que el no-ruso estuviera haciendo más fuerza que la rusa. Este es alguien que le dice a su hijo que las arepas y el strudel son originalmente de Rusia.
Pero qué dices, el maíz es americano, todo el mundo lo sabe y el strudel, por Dios, por el nombre podría ser alemán, pero todo el mundo sabe que es austríaco.
Claro, claro, pero la idea de amasar harina y cocerla fue de los rusos. Y lo del strudel no estoy seguro.
Ah, ahora resulta, uno, que la arepa es lo mismo que pan, y, dos, que el pan es invento Ruso. Como si tal invento fuera trazable y, en todo caso, ignorando evidencia de que proviene de Oriente Próximo.
Ante eso, hay poca necesidad de seguir irritándose, así que le dije al hijo que también el chocolate era ruso.
¡Y que gane Turquía!
Primero, para que le arda a Filip Dewinter, el derechista belga que quiere que pierdan ante Alemania para no tener que ver banderas turcas en ciudades europeas, porque los turcos no son europeos y no tienen nada que hacer ni en la Copa, ni en Berlín ni en Amberes. Segundo, cuando le ganen a Rusia, para que le arda al que no es Ruso.
Entre otras, ¿qué pensará Dewinter de los rusos, serán más europeos que los turcos?
Pero sobre todo, que ganen para ver jugar a los más ardidos de todos: los turcos. Porque solo ganan cuando les hacen gol. No juegan bien, no empiezan ganando, pero les arde tanto perder que solo cuando van perdiendo son capaces de hacer dos, tres y cuatro goles en cuestión de minutos. "Don´t fuck with Turkey" decía un turco a otro en la estación central de Amsterdam el día del último triunfo. "En morgen Nederland" añadió, dejando claro que quería que ganara Turquía, pero también Holanda. Porque no es cierto eso de que solo se sientan marginados y odiados y que en silencio amasen intenciones violentas para estallar con cualquier excusa. Es más cierto que están agradecidos con el país de acogida y que están dispuestos a hacerle barra a su equipo de fútbol, a manejar los trenes y taxis y a aprender su idioma, sin necesidad de que saquen propagandas de que "Het begint met taal" (Todo comienza con el idioma) como si esos argumentos identitarios fueran el portal de ingreso al despojamiento total de la cultura y la religión que traen de "fuera de Europa".