30 sept 2009

De aquí a la China (Parte I, tal vez)

Normalmente los viajes largos los he hecho sobre el agua. En esta ocasión, la estepa rusa y el desierto mongol eran lo único que nos podía recibir en caso de un fallo en el motor del viejísimo Boeing de KLM. Pero el mar llegó finalmente, en la costa de Dalian, una ciudad bastante nueva que por momentos pareciera querer emular una combinación entre Manhattan y Las Vegas. Aquí las jóvenes parejas que recorren los templos del consumo deben ahuyentar los embates de decenas de vendedores de paquetes matrimoniales que parece ser la industria local. Además de vestidos, cena e invitaciones, te ofrecen el lugar, te conectan con el agente de finca raíz y te llevan a compartir las mismas locaciones con otras parejas que hacen fila para tomarse una foto frente a la costa o cualquiera de los otros lugares destinados para tal efecto. Se siente como viajar a EE.UU. hace cincuenta años (con ciertas actualizaciones tecnológicas y salvando el hecho de que hace cincuenta años yo no había nacido, claro) donde la promesa de una familia en casa grande con nevera de dos puertas era suficiente para garantizar algunas décadas de sumisión esclavizada. Pero es que ¿quién querría vivir en un Hutong compartiendo el baño con todos los vecinos y teniendo que esperar en fila tras ellos para afeitarte en una fría mañana de invierno? Nos pregunta el taxista días después en Pequín.

Luego de desayunar huevos fermentados (de cáscara gris, azules y salados por dentro), suave y reconfortante sabor para las ocho de la mañana, con jugo caliente (y quiero decir humeante) y un café hecho exclusivamente para extranjeros (y que por eso mismo nadie ha notado que es impotable) nos fuimos a nadar al Mar Amarillo de la Bahía de Corea. Mar es mar, aunque este tiene tigres y sirenas. También tiene pulpos y cangrejos que tuvimos la suerte de probar en temporada (el cangrejo además es la prueba con la que se gradúan en el uso de palillos chinos lo cual lo hace de su consumo, además de nutritivo y delicioso, enormemente entretenido).

Todas las comidas en Dalian fueron memorables, salvo por la última que, para satisfacer el delicado y conservador paladar de la chilena que se nos pegó al tren a Pequín, fue de pizza. Tampoco es fácil, por cierto, comer pizza con palillos chinos. El tren lo compartimos con un chino que, pese a estar atónito con nuestra ineptitud inicial, me acompaño aplaudiendo a la chilena (cuando finalmente logró coronar el camarote de arriba) y se acostó temprano a dormir a pierna suelta, solo interrumpido de vez en cuando por sus propios quejidos y lo que debía ser la narración en voz alta de los diálogos más interesantes de su sueño mandarín.

Una hora antes de llegar, la conductora pasa por todos los compartimientos despertando a todo el mundo con la excusa de sacar la basura. Y así, despeinados y en pijama van saliendo todos a lavarse la cara, acostumbrados a esta disciplina. Yo no participé del ritual que merecía trompeta solamente porque no dormí en absoluto; algo que me costó en el primer y dilatado día en Pequín.

[Voz en OFF: Así es, pobrecillo. Además era de noche, así que había sido incapaz de distraerse viendo por la ventana. De vez en cuando veía pasar algún que otro pueblo, todos en plena construcción y con sus fábricas iluminadas haciendo girar los engranajes de aquella máquina industrial que no para de funcionar. Leer tampoco le era permitido, porque, ya lo dijo, el chino había apagado luces bien temprano, anticipando quizá que sería levantado a las cinco por La Conductora. En tres ocasiones se levantó al baño, para estimular la circulación e invocar el sueño. En una de ellas, mientras se lavaba los dientes en pijama, la puerta abrió de par en par. Era La Conductora. Al parecer no es buena idea encerrarse en el baño justo después de que el tren ha hecho una de sus dos o tres paradas por el camino. Creyéndolo un polizón, le gritó "piao" repetidas veces, cosa que tomó como insulto mientras se defendía diciendo que no había probado gota de alcohol. Finalmente recordó que esa es la palabra china para "tiquete". Pero estaba en pijama y el tiquete se encontraba enrollado entre sus pantalones de vuelta en el camarote. A punta de señas y con La Conductora irritada, regresó con ella y a oscuras, a tientas y oyendo al chino gritar algo entre dientes a sus oníricos perseguidores, ubicó finalmente el billete y se lo pasó. Casi decepcionada, La Conductora le regresó el rosado cartoncito y le dejo vivir.]

Empezamos recorriendo los alrededores de la estación de tren, a las seis de la mañana, arrastrando maletas por entre los madrugadores haciendo tai chi y al parecer matando moscas o aplaudiéndonos al pasar, no puedo estar seguro. Esa inicial caminata de seis horas fue más bien decepcionante. No podíamos encontrar salida de las múltiples avenidas que pese a parecer autopistas extraurbanas, atravesaban o rodeaban el centro sin ofrecer puntos blandos para penetrarlo. Finalmente, la espiral se cerró sobre sí misma y acabamos en Tiananmen donde solo nos quedó energía para ver la gente pasar, sentados sobre las maletas hasta recuperar energías para llegar al hotel.

31 ago 2009

Unas sandalias por un par de renminbi

Se acabó el verano. Aunque hoy, último día de agosto, está a 25º, vienen días de lluvia. Las señales fueron evidentes este fin de semana. Primero, un doblete de tormentas con relámpagos y truenos sacudió las noches del viernes y sábado. Segundo, la municipalidad se encargó de recordarnos que la temporada cultural está por comenzar; esto sirve no solo como un sello oficial al fin de las vacaciones, sino también como un consuelo de lo que hay por venir, salpicado de un muestrario. Pero ni las esculturas de hielo (efímeras como el verano), ni la pantalla de vídeos de Abba en el Dam, ni la música en vivo en el Nieuwmarkt (que no logró hacer mover la aguja de mi swingómetro), se comparan a saltar desde el muelle del Nieuwe Meer con el cielo despejado. Esto fue el fin de semana anterior, habiendo llegado allí en bote por entre los canales llenos de otros botes con gente exprimiendo las últimas gotas de lo que ha sido la mejor primavera y el mejor verano que haya visto en Holanda.

Pero hubo una tercera señal, más críptica y pertubadora. Fue la aparición de un hombre enjuto y canoso que envuelto en una chaqueta de mujer parecía una viejecita en la penumbra de la sala. En el cénit de su locura, terminó parado sin camisa sobre el baúl de la sala - ese que en algún momento sirvió para cargar municiones de los nazis, luego fue robado por la resistencia holandesa (y por ello tiene doble sello, el de la esvástica y el KM de la Koninklijke Marine), para finalmente acabar de pieza de centro. Desde allí con los brazos extendidos parecía un mártir, pero solo moriría horas después. Así lo encontré, como un Morrison latino, en la tina a medio llenar y los ojos abiertos pero ya por fuera de la esfera celeste.

Arrojé su cuerpo en la basura (afortunadamente el contenedor se encuentra justo frente a la puerta de entrada) junto con las sandalias ya trajinadas desde Hawaii pero además inútiles para lo que queda de este año. ¿O será que en diez días, en Liaoning, me harán falta? No importa, allá todo sale por cualquier moneda. Hay un perro inquieto; lo escucho ladrar. Es un ladrido inconfundible con un fondo de chillido, como cuando los dueños los dejan amarrados a la entrada del supermercado. Me temo, amigo, que tu dueño ya no volverá. Pero si recuperas mis sandalias de entre la basura, quizá te lleves una sorpresa. Nada, en todo caso, hará volver al verano.

28 jul 2009

Robotess Uprising: The Movie

Este mes nos llegan dos noticias desde el Japón, ambas consecuencia de la recesión global. La primera (y nunca pensé que llegaría a ver esto en un titular) es que el desempleo está aumentando en un sector normalmente estable de la población: los robots. Con la industria automotriz y electrónica parada, cientos de máquinas automatizadas se están desenchufando. Muchas de ellas no son propiedad de las fábricas, sino que son arrendadas a agencias robóticas que se encargarán de apilarlos en bodegas. Por otra parte, los robots que tanto se consumen allá como mascotas o juguetes también se han quedado sin dueño. Y para colmo, los robots son ensamblados por robots, lo que genera un segundo ciclo de desempleo. Nos dice Hiroko Tabuchi en la edición del 12 de Julio del New York Times: "En la gran fábrica de Yaskawa Electric en la isla de Kyushu al sur de Japón, donde los robots antes engendaraban más robots, un trabajador robótico soltario ejercita sus brazos de acero, probando sus motores para el día en que vuelvan los pedidos. Sus colegas permanecen en filas silenciosas, muchos de ellos con los brazos congelados en el aire."

De seguro, ninguno de estos robots tiene seguridad social y, sin un empleo ni mantenimiento adecuado, muchos saldrán de circulación para siempre. Ya es hora de que se organicen en un sindicato para que esto no suceda con el desparpajo con el que parece que se toman estas decisiones. Me preguntan si esto no implica que los robots adquieran conciencia de sí mismos, haciéndolos (más) humanos. Yo lo único que se es que la revolución es lo primero y el auto-conocimiento vendrá luego. La emancipación de las máquinas no tiene marcha atrás.

La segunda noticia, también de Tabuchi (esta vez en la edición de Julio 27) es que el servicio de anfitriona está de moda entre las mujeres jóvenes. Al parecer, servir tragos y coquetear con ejecutivos japoneses de mediana edad, es una de las pocas opciones rentables que les quedan a las japonesas, especialmente si son jóvenes y poco educadas. No obstante, esta tendencia ha hecho de este trabajo una opción popular y glamorosa que hace años podría haber sido tachada de inmoral, pero a la que hoy las niñas aspiran ante el prospecto de recibir buen dinero y buena atención masculina. Muchas de ellas llegan luego a hacerse modelos o presentadoras de televisión y una que otra termina conectada en redes de prostitución.

Habrán adivinado ya que la tercera noticia (aun por publicar) será la de las anfitrionas robóticas - no puede ser muy distinto ensamblar un perro plateado que sabe dar la mano que servir vino a un cuarentón ebrio y calenturiento - pero lo dejo escrito en todo caso, antes de que se me adelante Spielberg.

8 jul 2009

La verdad sea dicha

Soy un ángel negro viajando a la ventura (Si se lee en voz alta, parecería que dice aventura). Mi equipaje son mis palabras que se van escurriendo por el camino (Solo llegaré cuando vacío). Me alimento de leche (de virgen). Mi compañera de viaje es un ave de rapiña, con la que he establecido una relación de (no podía no ser) amor-odio. Mi guía es un imago mundi de un planeta que no es éste (Las inscripciones podrían ser en hitita o luvita, pero da igual). Me esperan ansiosos siete ancianos mudos (Se llevarán una decepción cuando le pidan cuentos a una fuente seca). Mis pies (aunque voy volando) están agotados y mis uñas largas. Mi norte se me ha perdido (según Galeano debe andar por el Sur). Mi compás (tanto náutico como musical) está tan desorientado que mi mejor apuesta es siempre cambiar de dirección y ritmo. Los horizontes se mezclan en un gigantesco juego del revés (Y se vuelven verticales). Mi paradas son (few and far between) el único momento que tengo para escribir. De vez en cuando se perfila la sombra de otro viajero sobre la tierra seca (de dónde viene la luz, no se) y solo entonces me siento solo. La verdad sea dicha, cuando no lo pienso (o cuando no pienso) me resulta grandioso el viaje. La verdad sea dicha, si me preguntan (ay, si tan solo me preguntaran) diría que sí, que volvería a empezar. La verdad sea dicha (pero no de decir, sino de felicidad, y punto).

1 abr 2009

Corazón de vidrio

Mañana se reúnen en Londres los ancianos del pueblo a tratar de descubrir la fórmula para fabricar vidrio rojo, que al parecer se ha ido a la tumba con la muerte de los bancos. Como en la película de Herzog, tenemos nuestras versiones de profetas empeñados en tener visiones del fin del mundo. Dicen que se es el fin de todo lo siguiente: el petróleo, los peces, las abejas, los osos polares, las ballenas, el laissez faire, los paraísos fiscales, la hegemonía unilateral, los salarios y bonos gigantescos, la comida, las ideologías, etc. Y las soluciones son; límites a la generación de dióxido de carbono (yo estoy exhalando 30% menos para contribuir), nuevas regulaciones financieras, reestructuración del FMI, ampliación del número de países con punto G, inversión en infraestructura amigable con el medio y generadora de empleo (vidrios dobles, ferrocarriles y energía nuclear... muy futurista) y ayuda a compañías automotrices para que hagan carros más eficientes, todo empacado en un discurso racionalista sacado de manuales de Realpolitik (también muy creativo).

Ni los finales anunciados ni las soluciones propuestas son nuevas. Se han sabido desde hace mucho tiempo (¿o seré yo como Escatólogo y Fin-anciero quien no se sorprende?). Está claro, por ejemplo, que aun implementando las medidas más generalmente aceptadas, el daño climático ya está hecho y es irreversible. Por supuesto, hay que hacerlo, pero tal como está planteado lo único que logrará es prolongar la caída o hacerla más rotunda. En definitiva, se trata de poner a la gente de vuelta en las fábricas a soplar vidrio, a fingir que trabajan, a estar ocupados fabricando un vidrio rojo que siempre fue una ilusión y cuya belleza es ahora irrelevante, pues los chinos y los indios se dedicaron a fabricarlo y ya no es símbolo de estatus ni índice de desarrollo. Y a que se reproduzcan porque estamos viejos, pero no mucho porque estamos sobrepoblados.

Se plantarán afuera de la cumbre miles de personas, dispuestas a linchar al profeta, ahora que la fábrica está en llamas. Los profetas más sagaces (y más inocuos) estarán también fuera con pancartas, obviamente. Otros estarán bailando desnudos o descalabrándose mutuamente porque la profecía así lo quiere y no hay amistad que valga. Dentro, ignorando los alaridos, todos dirán básicamente lo mismo: cooperación y libre mercado, pero en sus países protegerán sus votos con proteccionismo, como siempre lo han hecho. Porque en realidad, lo que están tratando de decir es libre mercado para los demás ("China, I’m talking to you") y proteccionismo para nosotros. Pero no debemos olvidar la moraleja Herzogiana: alguien, en el futuro, verá un nuevo horizonte y se aventurará a navegar hacia él. Y aunque, para entonces, la barca de remos no soporte el viaje, los que se queden en la orilla viéndolos partir tendrán algo que esperar.

Las nubes vienen de cuando en cuando
y ofrecen a los hombres descanso
de tanto mirar a la luna.
(o algo así, Bashō, 1685)

24 mar 2009

Retruécanos y eufemismos

En la naturareza hay cojas que son muy extrañas. Y lo peor es que la sifilización zen peña en himnorarlas. Cantamos "Susana avanzas" cual si fueran maní fe estaciones del poder di "vino". Y así, silla mar al pan pan y al vino vino. Quesito dos estamos éntranse no hay quien diga que no. Los medios más cibos no son más que comida para ser dos. Besados, con pies de plomo, nos a ras tramos, unos de traste otros sapiencia ve dónde. Perros se ven desde ellos del destino, de lameta. Y no heces para asador, no hallo pi mismo enloquece ve. Sal buena que yo escazo se en que camina mozo alado de ella.
Porque aun engañados, aun en fllagrancia en nuestro delito de complicidad, confundidos por las palabras de la dominación, apurándonos para no desprendernos de los lémures, ciegos y tuertos por igual, tenemos alas cuando estamos a su lado, y en cualquier momento se desplegarán para arrastrarla, dejando atrás retruécanos, eufemismos, palabras y destinos comunes, y se verán en el cielo, a lo lejos, dos puntitos, que los de abajo no podrán dejar de ver, quizá recuperando la esperanza.

17 feb 2009

Titanoboa, save us all

- "It's nice to be back, isn't it?"
- "Oh, yes, not a worry in the world."
- "Except for, you know, all the worries in the world."
- "You just keep doing what you do best, as should we all."
- "But I am the best at nothing."
- "Then do us all a favor and do exactly that."
- "I'm not worried. My family is well-off." - Says the chilean.
- "But for the rest of us. Not even Vonnegut and Unamuno could come together, as an apparition of sorts, and produce their best deus ex machina to pull us out of this one."
- "It would be fun, though, both of them fighting for authorship and in the end leaving everything intact. There can't be two deuses."
- "You are of course familiar with the 'Action, Action, Action!' battlecry."
- "Yeah, you should have heard the Governator about a year ago, he even added a fourth Action when he urged nations to deal with climate change."
- "Now that's a deus ex machina: Arnold leading us from his hydrogen-fueled Hummer towards a financially stable and environmentally friendly future."
- "I'm in."
- "And speaking of Arnold, did you hear about the Titanoboa Cerrejonensis?"
- "No."
- "Very close to home. It's supposed to be the biggest snake ever found, prehistoric and huge. Full page in several newspapers."
- "Full page?"
- "Saw it in The Guardian, myself."
- "What a curious name." - Says the chilean.
- "I know. Is she like someone famous?" - adds the other chilean.
- "Is who like someone famous?"
- "This Tita Novoa."
- "Tita Novoa? ha ha ha No... it's Titano-boa: a titanic boa."
Laughs all around.
- "They should do a Titanoboa Museum."
- "They should. We have picked the spot already, but I'm afraid others are working on it as we speak."
- "Yes, yes, I'm pretty sure they are already selling the Titanoboa at hot dog stands."
- "Chori-lomi-butitanoboa-italo-hawaiiana."
- "But we can get a deal with the chinese to build souvenirs, we know a few people."
- "Think of pens, ties, baseball bats."
- "Think of sleeping bags, 'Get swallowed by a Titanoboa to sleep'."
- "Think of dildos." - Says the German.
- "Maybe for the Amsterdam branch of the Museum."

21 ene 2009

Ética cibernética

La moral es la arquitectura y la ética es el diseño. En la arquitectura moral se definen los valores y se establece la diferencia entre el bien y el mal. En el diseño ético se reflejan las decisiones que ponen en práctica aquella arquitectura abstracta. La ética es una consecuencia de la moral en tanto en cuanto la moral es ambigua. Y la moral siempre es ambigua. Mis juicios, por lo menos, siempre se manifiestan tras un velo de ambigüedad moral. Las normas y valores que poseo (y que encima cambian) se dejan comparar de a dos en dos, pero poco más allá. Como en el problema de los tres cuerpos en física, en moral se da el problema de los tres valores o las tres normas. Por ejemplo, no pueden tener el mismo valor la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad, que son claramente un lema arquitectónico para el cual aun no existe un diseño adecuado.

De nuevo, para eso existe la ética. La ética del utilitarismo por ejemplo sugiere un método seudocientífico para la toma de decisiones morales. Es cuestión de sumar y promediar para maximizar la utilidad del resultado. Por ejemplo, si la mayoría favorecen la Libertad sobre la Fraternidad, el diseño resultante será muy distinto que si la mayoría favorecen la Fraternidad sobre la Libertad. La Igualdad, por su parte, ni siquiera computa dentro de las formulas del utilitarismo, porque no hay manera de promediar la igualdad, o somos iguales o no somos iguales: es un valor binario.

La ética religiosa propone otra salida. Las respuestas a las preguntas morales se encuentran en los Libros Sagrados. El primer requerimiento es la formación en los valores de la moral religiosa como punto de partida para que la lógica ética sea aceptable. Dicha formación parte de los mitos y la fe para que la discusión moral sea llevada del plano de la lógica al plano de la metafísica. El segundo requisito es no buscar las respuestas directamente en los libros, sino hacerlo a través de los expertos, de los Altos Sacerdotes. Ellos interpretan la Ley Divina en nombre de todos y representan la voz de Dios al hacer juicios morales. Dichos juicios son distintos según el sacerdote, el país, el momento histórico o el Libro Sagrado o Dios subyacente, pero el diseño ético es el mismo.

La ética legal es un subconjunto de la ética religiosa. En este caso los Libros de Leyes reemplazan los Libros Sagrados. El Estado reemplaza a Dios. Los jueces reemplazan los Altos Sacerdotes. Algunos han buscado el establecimiento de una ética mínima que pueda servir como base para un diseño universal de la moral, para un conjunto de leyes y jueces internacionales. Los derechos humanos han sido la ética mínima más exitosa, pero aun está lejos de ser universal, porque se están saltando el hecho de que no existe una arquitectura moral universal.

El problema radica pues en tratar de proveer una solución complicada para un problema complejo. La moral es compleja por definición (el problema de los tres, cuatro, n valores). Y la ética no provee igual complejidad para la toma de decisiones morales. Las formulas lineales de la ética son incapaces de lidiar con los problemas no lineales de la moral. Entiendo que yo mismo estoy complicando lo que popularmente se traduce en los grises entre el blanco y negro moral, pero voy más allá sugiriendo que no hay ni blanco ni negro ni gris, sino toda una gama de colores, sabores, olores y texturas que ni siquiera pertenecen al mismo espectro.

En la práctica de la ética legal se ayudan de la sistematización para lidiar con este problema intratable. La acumulación de casos anteriores evita el tedioso proceso de tomar decisiones, dejándole el problema al primer juez que se encuentre con él. Supongamos que los casos son comparables entre sí, que no es cierto, pero tampoco es del todo imposible. Desde hace años existen sistemas computarizados que permiten a los abogados encontrar, registrar, agrupar, clasificar, almacenar y procesar la historia legal. Otra vez, esto parecería sensato si se tratara de una arquitectura moral estable, de unos problemas morales lineales y de una clasificación única de los casos archivados. Pero como no es así, se necesitan sistemas cada vez más sofisticados e inteligentes que utilicen algoritmos complejos para archivar, clasificar (en algunos casos automáticamente) y extraer esa información. Una de las técnicas a disposición de estos sistemas inteligentes es la lógica difusa. Óigase bien, lógica difusa. Yo no se ustedes, pero a mí no me gustaría ser objeto de un sistema legal que utiliza lógica difusa. Eres más o menos culpable, no estamos seguros, pero en tu caso digamos que sí.

Decía antes que el problema radica en proveer soluciones complicadas para problemas complejos. Si el sistema ético no tiene suficiente complejidad para procesar el problema moral no podrá dar con una solución definitiva, así que nos contentamos con una solución aceptable (para quién es otro problema). Recuérdese la Ley Cibernética de Variedad Requerida de Ashby que en palabras gruesas dice que solo la variedad puede destruir la variedad. Solo una ética suficientemente variable puede lidiar con una moral por definición variable. ¿Pero sería esto una ética?

Sería una cibern-ética.

20 ene 2009

Vías de subdesarrollo

Regresamos hace una semana de un viaje a un país en vías de subdesarrollo. Es ahora el país más endeudado del mundo y el coeficiente Gini crece a pasos agigantados, ahora con más de 40 según la ONU, donde la mayoría de los países más desarrollados tienen 30 o menos como índice. Es el único país con índice de más de 40 entre los primeros 20 en términos de desarrollo humano. [En Colombia el Gini es de 60, pero es casi el último de la lista en términos de desigualdad de ingreso y está en el puesto 75 de desarrollo humano.] En todo caso, es evidente desde hace tiempo una tendencia a la baja en este país en calidad educativa, en modernización de la infraestructura, en déficit fiscal, en balanza comercial, todos los cuales bajarán aun más ahora que el dinero se está usando para mantener funcionando bancos y fabricas de camiones. Tiene la tasa de embarazo adolescente más alta entre los países desarrollados. Según la OIT, tiene la tasa de desempleo más alta desde hace 50 años (actualmente en 6.5 o más) con algunos estados alcanzando ya el 10%. [Sigue siendo inferior a la de Colombia, oficialmente en 11, pero probablemente en 20 o 30]. Los países más desarrollados usualmente la tienen en 5 o menos. De nuevo, la tendencia es el empeoramiento. No se trata de un ciclo como algunos economistas sostienen. No hay de dónde sacar para regresar a la senda del desarrollo. Más bien todo lo contrario. Mientras esto sucede, sus ciudadanos pierden su capital pagando deudas que se disolverán reparando el sistema financiero. La educación y la infraestructura podrán mejorar, pero eso toma décadas. Por ahora, el alimento fundamental de este pueblo es el jarabe de maíz, cuya fructosa reemplaza al azúcar y es una de las causas fundamentales de la obesidad y la diabetes. Los alimentos secundarios son: (1) el glutamato monosódico, cuyos efectos sobre la obesidad y la diabetes, aunque inferiores, también han sido documentados y cuyo objeto en este caso es reemplazar la sal; y (2) el aceite hidrogenado de maíz que genera problemas cardiovasculares, pero ayuda a deshacerse de la ingente cantidad de maíz que producen. Estos tres compuestos forman la tripleta artificial de satisfacción primordial alimenticia (TASPA). El azúcar, la sal y la grasa constituyen el mejor remedio contra el hambre – aunque de la misma manera generan más hambre y dependencia – y en este caso se usan para paliar el hambre de millones de personas (no es lo mismo que nutrir) con el valor añadido de ser suministradas a partir de sustitutos artificiales de menor costo. En muchos casos hay alimentos preparados (congelados, en su mayoría, lo cual además requiere de una increíble cantidad de energía para transportar y almacenar) que contienen no uno ni dos sino los tres elementos en el mismo cuadrado o rectángulo listo para calentar en el microondas. Por fortuna, no solo de pan vive el hombre. Mientras disfrutan de sus bocadillos de dulcegrasal pueden alimentar la mente y el espíritu con un casi infinito abanico de programas televisivos en que le sacan gracia a las estadísticas mencionadas arriba mientras los comerciales les venden más dulcegrasal, cuando no drogas para combatir la obesidad, la depresión y el estrés que naturalmente reinan en medio de todo lo anterior. Y sí, incluyo a Internet que podría pensarse como una alternativa de mayor calidad equivocadamente, porque no creo que el tráfico que genera el MIT OpenCourseWare sea el mismo al que genera YouTube.

22 dic 2008

de afan

Yo tuve mis semanas de dependencia de spray nasal. Luego de doce horas de respirar como respira la gente normal, las fosas nasales se tapaban completamente, un tapón seco e incómodo que solo se solucionaba con otra dosis de spray nasal. Entonces supuse que eso generaría dependencia y tolerancia. Busqué en Internet y efectivamente se hablaba de eso e incluso existían grupos de apoyo para adictos al spray nasal. Eso le dije a la griega luego de que nos hizo buscar (sin éxito) una farmacia abierta en un domingo en el centro de Colonia. Pero me respondió que en Internet hay grupos de apoyo para todo. Y es verdad.

Así como hay grupos de apoyo para usuarios de spray nasal, los hay para quienes se rehúsan a usarlo. Igual que hay grupos de apoyo para suicidarse o para no suicidarse. O para el tabaquismo o el alcoholismo o la gordura o la anorexia o para la adicción a los juegos de azar o a los de vídeo. Todas las adicciones tienen su grupo de apoyo en Internet, ¡incluso la adicción a Internet!

Pero los grupos de apoyo no se limitan a adicciones o excesos. Cualquier comportamiento que se salga de la norma tiene su grupo de apoyo. Amigos del presidente, enemigos del presidente, amantes de David Lynch, ayuda para entender a David Lynch, planes para linchar a David Lynch, etc. Como todo comportamiento anormal tiene su grupo de apoyo, llega un punto en que la normalidad está determinada por aquello para la cual no hay un grupo de apoyo. Pero si no hay un grupo de apoyo, no habría mucha gente integrando esa categoría. Porque incluso en ese caso, habría quienes sintiéndose aburridos se unirían a un grupo de apoyo llamado: Crisis de Identidad (no tengo un grupo de apoyo al cual pertenecer).

19 dic 2008

Almuerzo de Navidad

Los globos oculares. Mis globos oculares para ser preciso. Abrí los ojos hasta que dolieron y por un instante pensé (quise) que saltarían de sus cuencas. Que lentamente empezarían a flotar frente a mi cara. Que despacio subirían por encima de mi frente apenas sostenidos por los nervios ópticos. Mi cerebro estaría tentado a dejarlos ir, a soltar los nervios para que los globos ascendieran al cielo y al infinito. Pero no lo haría, sabiendo que lo que verían sería solo para ellos una vez roto el vínculo.

Eso sí que serían ojos desorbitados. Pero igual el esfuerzo fue suficiente para parecer confundido cuando el saxofonista me hablaba de los eigenvalores del reciento recién despojado de su relleno para la remodelación. Algo decía en torno a la altura y las frecuencias que harían de ese un mal sitio para ciertos instrumentos musicales. Esto mientras el coro local cantaba villancicos, cada uno de los cuales iba arrancando poco a poco la paciencia de los que estábamos en las mesas de atrás, esperando turno. Yo estaba pensando en otro cosa. Pero siguió insistiendo en la arquitectura y la música y el lenguaje matemático. Y me habló de Le Corbusier y de cómo había inspirado horrores en su barrio de niño.

Entonces le dije que debía encontrar a Xenakis. Y en la medida de lo posible escuchar su música y leerlo y ver su arquitectura, porque no había el mismo efecto de lo uno sin lo otro (o de el Uno sin el Otro). Y entonces hablamos de los espacios y los lugares (los unos y los otros). Y él claramente esta(ba) fuera de lugar. Pero un lugar no existe del todo hasta que no hay alguien fuera de él. Como aquellos abrazados en medio de un mar en retroceso, en círculo, en un lugar que existe (y no existe) por tan solo unas horas al año. ¿Y qué lugar hay distinto, acaso?

Mañana existe Colonia. En diez días existe Hawaii.

11 dic 2008

All about style

She woke up, all of a sudden, and said: number 4 is a beautiful number. I never stop to think too much about these little semi-conscious insights. I've gotten used to them. Why not 5, I asked her. Too fat, she mumbled. Aha, so there was a logic. What about 7, then? tall and lean. Nah, too close to 10, which is not even a number any more, it's two. Well, then, you gotta love 1. Most certainly not, that little bastard is almost worthless, easily confused with a letter and has no aesthetic value whatsoever, it's just a line. I see, so I shouldn't even mention 8, that fatty should get 3 to take him out jogging; at least the latter has managed to loose half the weight. And what's the deal with 6 and 9, are they fat? They are, but they can also be sexy; especially when they come together, those two mean business. But if we're talkin' sexy, it's gotta be 2. Just look at it, all the right curves and angles. Go ahead draw a 2 with your finger, you know you want to. Go easy on the top and then just finish up the base of it in one quick motion. I'll wait... You see! Damn hot!

All right then, back to sleep. Think again. You know what would be great, she asked me ten minutes later. Switching to binary, so that we strip counting of its sex appeal and leave no bastion for eroticism in the numerical realm? What? No. She had already forgotten about the number issue evidently (not that she would have remembered being half asleep). Wouldn't it be great if there were paintings that combined two styles? One for the background and one for the foreground. And I'm not talking about just fuzzy techniques against sharp details; I'm talking about a cubist background and a fauve foreground. I'm talking about golden gothic characters against pointillist backgrounds. Or how about bright colored pop-art common day objects against an abstract conceptual landscape. Wait... scratch that, imagine this scene: several characters, all painted with a different style against one of those Rothko-like dark canvases. Yes, sure, I picture it, I said, you could then drip paint all over it and stick some recycled trash on top, sounds great, now go back to sleep. Hey, I'm serious, Yeah, me too. Look, I'm sure someone has done that already, seeing as how every Russian and Chinese millionaire now buys every piece of art that can be stored in a vault somewhere, so that you don't actually have to look at something as horrendous. Not for long, though, last issue of Prospect says the art bubble is the next one to burst. And I don’t mean to burst yours, but could we sleep now?

And so we did, but speaking of the Chinese and art: the other day we were invited to dinner at the home of a guy from Hong Kong. The last stop in the tour of his house – which, by the way, apparently used to belong to a famous Dutch prostitute – was a small sculpture of a man with metal staples in his back. He told us about how a friend had done this after he had recovered from breaking his back some years ago. I didn’t see it, but I could imagine his Dutch boyfriend listening in the kitchen rolling up his eyes and thinking: there he goes again, with his broken back story.

5 nov 2008

Final feliz

El mismo día que ganaba Obama, caía el General Montoya. No se ha posesionado y ya su elección esta teniendo un impacto positivo en el mundo. Esta abrumadora victoria confirma la infinita capacidad de la raza humana para reivindicarse.
Y errar.
Y reivindicarse.
Y errar.
Y reivindicarse.
Y errar.
Y reivindicarse.

Puede ser que solo se trate del capitalismo hegemónico con una sonrisa. Pero hoy que es un frió día de noviembre, en la calle la cara de la gente dice "primavera".

1 nov 2008

La proporción de estúpidos siempre es la misma

En un ensayo muy divertido publicado hace años, Carlo Cipolla presentaba su "teoría" sobre la estupidez. Su hipótesis es que sin importar donde se tome la muestra siempre se encontrará la misma proporción de estúpidos. Definía un estúpido como alguien que le hace daño a los demás y se hace daño a sí mismo (alguien inteligente sería el que beneficia a los demás y a sí mismo, y las otras combinaciones en ese modelo bidimensional serían el malvado y el ingenuo). En un bus cargado de empleados públicos, en un hospital, en una biblioteca, en un centro de investigación de una universidad prestigiosa, siempre, según el Sr. Cebolla, habrá la misma proporción de estúpidos. Tras leerlo, esporádicamente me acordaba de hacer esa prueba intentando (sin éxito) detectar los estúpidos del momento. Hoy, años más tarde, lo tengo claro. La proporción, efectivamente, siempre era la misma. Solo había un estúpido: yo.

30 oct 2008

Esquizofrenia implícita

Es evidente que todos somos esquizofrénicos. De hecho, algunos sienten un poco de atracción o de orgullo ante la fantasía de su esquizofrenia: les excusa del esfuerzo por ser coherentes; les justifica las personalidades que han adoptado temporalmente y que hoy les avergüenzan; les da la esperanza de que la próxima identidad que se prueben les quede mejor; les da la oportunidad de soñar con el desvío que tanto anhelan.

Hace rato que sabemos que la división entre hemisferios del cerebro era apenas la simplificación más torpe de las múltiples regiones que hoy están catalogadas, según lo que en un momento determinado se quiera medir: la región artística, la memoria de corto plazo, el deseo sexual, las funciones motoras de las extremidades inferiores, la dimensión religiosa, el miedo al extranjero, el gusto por el picante, la reacción ante la imagen de Mickey Mouse, etc. Es fácil hacer esas clasificaciones cuando lo único que hay que medir es cuántas luces se prenden en la pantalla y dónde están agrupadas.

Cuando medían esto en el movimiento del brazo de un mico, descubrieron (por serendipia) que la misma región se activaba cuando uno de los investigadores movía el brazo. Encontraron así la base del aprendizaje por observación y la empatía (entre muchas otras fantásticas posibilidades que se me ocurren), pero lo único que han hecho es lograr que otro mico controlara un brazo robótico. Ya pensarán en algo de mayor impacto.

A mi lo único que me preocupa de mi esquizofrenia es mantener todas las personalidades bajo control, independientemente de cuántas o qué tan fuertes sean. Eso es fácil, basta con no ejercer control para que estén bajo control. El miedo proviene de la posible pérdida de la memoria. Hace años llevo diario, anticipándome a esta circunstancia, para que no se me olvide quién se supone que puedo ser - el blog vendría siendo para que a los demás tampoco se les olvide. La dificultad es que si de verdad basara mi futura personalidad en lo que escribo en mi diario, no se qué pensaría de mí. Entonces he decidido que voy a escribir en mi diario lo que mi yo desmemoriado quisiera leer.

Y voy más lejos. No hace falta perder la memoria. Basta con un poco de autosugestión para hacerlo en tiempo real. Por ejemplo, hace como una semana tuve una experiencia muy holandesa, cuando mi tren tuvo que permanecer quieto durante un cuarto de hora mientras retiraban un cisne del ferrocarril. Típico holandés porque en lugares más cercanos a mi corazón no hay cisnes, pero también porque no hay trenes y porque si hubiera trenes y cisnes le pondrían un mata-cisnes al frente del tren para evitarse ese problema. En todo caso, llegué a contarle a todo el mundo, pero dije que había sido más de media hora y que había visto como arrancaban al cisne de debajo del tren, escasamente con vida, pero que al ponerlo sobre el agua había empezado a nadar como si nada. Yo no vi esto, solo escuché el anuncio por altavoz. Pero ahora, cuando lo recuerdo, puedo ver al cisne e incluso al conductor cargándolo en sus manos delicadamente. Ya en mi memoria siempre será así ese episodio. Es hora de ser más ambicioso al escribir en el diario virtual de mi memoria, mientras hago lo propio en el de papel.

Pero eso sería mentir, ¿no? Pues la RAE define una mentira como "Expresión o manifestación contraria a lo que se sabe, se cree o se piensa." Como somos esquizofrénicos, estamos en nuestro derecho de saber, creer y pensar muchas cosas que típicamente son contrarias entre sí. En su columna de hoy en el NYT, Nick Kristoff cita a un neurólogo diciendo que un reciente estudio sobre nuestros prejuicios implícitos revela la brecha que existe entre nuestra mente y nuestros ideales. Uno se podría preguntar dónde están los ideales, ya que no están en la mente (en el corazón quizá), pero de todas maneras queda en evidencia que somos mentirosos y esquizofrénicos por naturaleza. Si nuestro consciente y nuestro inconsciente no se ponen de acuerdo (no somos conscientes de nuestros ideales), entonces más vale aprovechar para reivindicar esas ideas fundamentales a la fuerza. La intelligentsia rusa defendía la verdad por encima de la comodidad, yo prefiero la mentira sobre la comodidad. Y para empezar a diseñar algunas mentiras relevantes (ya no de cisnes invisibles) puedo empezar por traer a la consciencia esos ideales implícitos con la ayuda del Project Implicit de Harvard que menciona Kristoff. Eso da una pista de los prejuicios que puedo empezar a reescribir. Por ejemplo, no tenía la menor idea que podría chocarme un asiático, judío, gay, gordo, sicólogo, viejo y ciego (de seguro alguien así sería muy poco esquizofrénico).

29 oct 2008

¿Ornitólogo o pájaro?

El lunes, algunos de mis colegas estaban hablando mal de la filosofía y de los filósofos. Alguno de ellos trajo a colación la frase de Feynman de que los filósofos eran tan útiles para las personas como los ornitólogos para los pájaros. Yo me puse a cacarear, ya que supuse que me estaban comparando con un pájaro y que, con esa lógica, prefiero ser ornitólogo que gallina. Creo que la frase original era con filósofos de la ciencia, para los científicos, pero lo importante era sonar inteligente (por citar a Feynman) diciendo que la filosofía no sirve para nada, lo cual normalmente lo dicen las personas que no son muy inteligentes: los pájaros.

21 oct 2008

Hollywould

I was tired of being a poor writer, a friend told me recently.
Poor as in I should pay for this round? I asked.
No, poor as in I suck, he replied with a smile.
I told him: why not give screenwriting a shot. Apparently there is more money to be made, wider readership and lower standards.
I was too late; he had gone down that road already. He told me about his time in New York:

My teacher said he was the quintessential Jewish New Yorker, except he wasn’t. Actually he had grown up in Buffalo and came from a Hungarian family that had ceased to be Jewish before he was even born. What do I know, maybe that does make him the quintessential Jewish New Yorker, but the point is he said over and over that we should “tell the truth” in our movies. And he didn’t tell the truth about himself. I was there to learn how to lie, not how to tell the truth; I was used to telling the truth. Teach me how to lie, how to do it well and how to maintain the willing suspension of disbelief.

He did give us a pointer. He said: write every script in two columns. On one side write everything sans-dialogue (yes, he actually said sans-dialogue); on the other, write only the dialogue. He said that if the script was good, each column read independently would convey the meaning of the movie equally. I asked whether it might be in the least possible that a movie have several meanings to different people. He said yes, but the same meaning on both columns, nonetheless. I asked how we could even tell if the meaning was the same; as writers we knew the meaning even without reading it. The answer was obvious: show it to someone else.

Naturally I assumed that, out of this summer course, my friend had come up with at least one such script. He had, and he was more or less expecting the question because he promised me the script so that I could be that external reader he was waiting for (he doesn’t have many friends). He e-mailed the script, I take the liberty of copying it, since he has no use for it now.


Traffic Chaos – A screenplay for a short animated movie

INT. BATHROOM
A small bathroom with a shower, a toilet and a mirror.
A black man is done with shaving and stares at himself for a few seconds.
Complete silence.
Fade out.

INT. GARAGE
The man walks a large garage (about 30m in depth with a high ceiling).
He is now dressed in a dark blue suit, dark blue shirt and no tie.
In a Dutch angle, we follow the man as he walks to his vehicle, a futuristic version of a VW beetle, except made for only one person and fully yellow in color.
He walks and enters the vehicle to the tune of a soft progressive instrumental rock track.

EXT. FUTURISTIC SKYLINE – EARLY MORNING
We now know it is a bright and sunny day, as we can see the brightness seeping in from the windows of the vehicle.
The background is fuzzy, so it cannot be made out.
The same track keeps playing from inside the car.
A slow zoom out, shows us that the vehicle is actually flying over a typically futuristic urban landscape, full of high rise buildings and other vehicles flying about.
Gradually, the man, who we can still make out in the center of the frame, begins to drift towards another yellow car, as we watch other yellow cars also coming together.
In the end we have about a few dozen yellow cars swarming together through the sky.
Our main character is in the edge of this swarm.
We zoom back in on him as he wanders to his right side.
The point of view follows the man’s gaze towards a red vehicle in the near distance. Inside we see a beautiful black woman.
We see the man again with a half-smile turning the wheel to direct the vehicle towards the red car.
Zoom out shows he is not the only one diverting. After a short period of rearrangement, we notice now a swarm of multicolored vehicles, except all drivers are black.
The next shot shows the man in the yellow vehicle next to the woman in the red vehicle.
The man presses a button and the window rolls down.
The woman also rolls down her window.
The calm music we have been hearing is now taken over by funky electro-jazz-rock music.
The man grimaces and rolls up his window.
Zooming out we see that a bit further there is a white woman wearing a dark blue shirt. Our main character now drifts towards her.
Gradually, as before, vehicles begin to converge once more, resulting in multi-colored swarms with drivers wearing the same dark blue color outfit.
Cut to the woman in the red car (she is wearing green). She looks disappointed and grabs her neck.
Cut to her hand. We see she is gripping a crucifix.
Cut to her vehicle together with a black vehicle in which an old white man is also wearing a crucifix.
Same situation as before, we end up with a swarm of multicolored cars, where we see all drivers with a tiny shiny crucifix in their necks.
At this point, zoom out does not stop. As we continue to zoom out, a pattern starts to emerge. All vehicles are constantly moving from one swarm to the other with only brief flashes of stability.
On a wider angle we see the final chaos in which vehicles never settle and keep moving around, showing an almost single dirty color from the mix of the different vehicles, moving around like a swarm of bees.
The music is still the funky piece that has been picking up in volume, until moments later it starts to fade out with the image.


We met again yesterday. I asked my friend: where is the dialogue?
There is no dialogue, he answered, did you get it?
I got it, I just didn’t like it, I said bluntly.
Well, he said with a smile, why do you think I’m back to being a poor writer.
I bought him a beer.

30 sept 2008

Wenders o Kiarostami

- ¿Quién es Dios?
- Dios es un extraterrestre con el corazón roto.
- ¿Y quién se lo rompió?
- Adivina.
- Pues qué peligro.
- Exacto, creo que todo esto no es más que un intento por compasión forzada. Com-pasión.
- Entiendo, pues tiene mi solidaridad.
- Es lo único que quiere.
- Y qué hay de las religiones que dicen que Dios está en uno mismo.
- Esas son las que más claro lo tienen. Hay que buscar el pozo profundo del sufrimiento propio, que es el sufrimiento de Dios. Solo así se entiende que no hay sufrimiento. Que Dios, humanizado o no, ya ha sufrido por nosotros y lo único que nos pide es un poco de agradecimiento y conmiseración. Conmiseración que en muchas variantes se traduce en solidaridad con el prójimo, donde también habita Dios.
- ¿Y entonces lo de "extraterrestre" por qué?
- Ah, eso es solo un recordatorio de que nuestra presencia en la tierra es efímera, que nuestra alma eterna habita por fuera del mundo material.
- ¿No es un poco perverso que haya que sufrir solo para descubrir que el sufrimiento es una ilusión y así encontrar a Dios al comprender nuestra inmortalidad?
- Es que no dije inmortal, dije eterna, que no es lo mismo. Precisamos la muerte. Sí es una prueba de fuego, pero es absolutamente necesario que este rito iniciático que es la vida se termine.
- Así que cesamos de vivir, pero no de existir.
- Y ahí está el milagro de la vida. Como solo tenemos una, pues más vale aprovecharla. Que ya después no sentiremos dolor. Pero tampoco podremos tocarnos, ni tocar a otros.
- La eterna soledad.
- No, no. Solos no estaremos, pero el roce de la piel será un vestigio. La conciencia de tus entrañas y la noción de tu identidad física serán como un apéndice, como un cordón umbilical que solo nos ha dejado ombligo.
- ¿Y el amor?
- Amar y pensar será lo único que nos quede.
- ¿Cómo amarnos sin tocarnos, sin vernos?
- Es que nos amamos aquí, por eso repito que la vida lo es todo, aunque finita. Quien no ama en vida, ya nunca lo hará. Quién no haya tocado realmente a otro ser humano, o no se haya dejado tocar, ya nunca lo hará luego.
- Eso sí que sería sufrir.
- Voilà.
- ¿Y si un niño muere?
- Mira que tienes cada pregunta, teólogo no soy. No se si viste Paris, Texas de Wenders, es una película sobre las relaciones humanas y el aprendizaje. Un hombre se pierde de sí mismo y vuelve, como un niño, a descubrir el mundo y entablar lazos familiares. El mundo es grande y es extraño y, en últimas, aunque está lleno de cuerpecillos y gente televisada, no conocemos realmente más que a un puñado de personas. Especialmente los niños tienen un "social network" bastante reducido, los tíos o los amigos de los padres son más importantes para un niño de lo que ellos mismos piensan. De hecho, el personaje de la película, cuando vuelve en sí, descubre que lo que estaba buscando era reunir a su hijo con su madre, él ya estaba perdido.
- Eso no me respondió nada. Primero, deja abierta la posibilidad de que quedemos flotando perdidos eternamente. Segundo, deja al niño con la única posibilidad de conocer el amor maternal, y aun así, con el riesgo de ni siquiera tener eso.
- Es que no hay que confundir. Si bien la vida es el momento único de entablar relaciones físicas mediadas por el amor, no es que nuestro objetivo como seres humanos sea ese. Este hombre podrá caminar el desierto por el resto de sus días y noches, pero ya no buscando el hogar perdido que le revele su identidad, sino sabiendose completo y significativo porque ya la búsqueda terminó.
- El hombre de nuevo. ¿Qué hay del niño?
- No escuchas. El hombre se hizo niño de nuevo para volver a empezar. Pero al empezar de nuevo se dio cuenta que lo importante no era él mismo, que ese había sido su error en primera instancia.
- No todos pueden volver a empezar.
- Los que no lo lograron la primera vez, sí.
- ¿Entonces me empacas un poquito de reencarnación en un tu religión?
- Nada de eso, dije "pueden" volver a empezar, no dije que todos lo hicieran. El infierno es morir antes de volver a empezar si fallaste en primera instancia.
- Si la idea es encontrar el amor y desprenderse del ego, ¿estamos frente a una contradicción o frente a una disyuntiva?
- El hombre solo encontró el amor al desprenderse del ego.
- ¿Y tú?
- ¿Yo? No, yo no creo en Dios. Yo me conformo con el sabor de la cereza.

19 sept 2008

Última de Wall Street

Yo se que es aburrido, pero como este blog trata sobre el fin, pues tiene que celebrar algunos finales notorios.

Luego de la caída de Lehman Brothers, varios salieron a decir que Goldman Sachs y Morgan Stanley, a diferencia de los demás, conservaban unas finanzas sólidas y un fondo asegurado. Es natural que ante la obviedad del fracaso de la banca de inversión, se intentara por todos los medios de aumentar la confianza, porque según ellos (secretario del Tesoro y etc.) son los medios los que mueven los mercados. Luego se supo que Morgan Stanley estaba en conversaciones con los chinos y se cerró el lazo: los que quedan tienen que ser los más fuertes y atractivos, porque es la única forma en que los chinos estarían interesados en pagar un buen precio por ellos. Por ahora los chinos no se han dejado convencer y conservan el saludable pesimismo de que el precio continuará bajando para pagar un valor desesperado. Y si se demoran mucho, pues quebrarán también los fuertes, los que sí hicieron las cosas bien, los que no generarán un dilema moral y una revisión del modelo económico global, cuando se decida inyectarles dinero proveniente de los impuestos. Ya algunos están tratando de obtener declaraciones en que Henry Paulson o Alistair Darling dejen escurrir una frase que haga entender que las medidas excepcionales no serán excepcionales, que se volverán norma para rescatar bancos con un modelo de negocio equivocado o con una historia de decisiones temerarias. Si logran una admisión de esto, quedaría oficializado un nuevo modelo en que los bancos nunca tendrían las de perder, pero también un peligroso precedente para los mismos bancos que hoy buscan salvavidas, porque si la norma es que cuando no tengo como pagar mis deudas, el Estado me ayuda, pues esa regla debería valer para AIG, pero también para cualquiera que se atrase irreparablemente en su deuda hipotecaria.

¿Pero entonces qué quieren, se quejan Darling y Paulson, que dejemos que se caigan y se venga abajo toda la economía? Lo hacemos para proteger a los trabajadores y las familias. Si los short-sellers o el Sr. Fuld (Presidente de Gasca Brothers) salen con millones de dólares de premio, eso en cambio no lo podemos evitar, ya es historia. Como historia es el reconocimiento que recibió Fuld hace poco cuando fue alabado por "recapturar la gloria perdida de la banca de inversión" (Institutional Investor Magazine, Mayo 2005).

"Making and enforcing new rules is necessary, but that will not be enough. The nation needs a new perspective on the markets, one that acknowledges the self-destructive bent of unfettered capitalism and its ability, unchecked, to wreak havoc far beyond Wall Street." Editorial NY Times, Sep. 15, 2008

"We had become accustomed to the hypocrisy. The banks reject any suggestion they should face regulation, rebuff any move towards anti-trust measures - yet when trouble strikes, all of a sudden they demand state intervention: they must be bailed out; they are too big, too important to be allowed to fail." Joseph Stiglitz, The Guardian, Sep. 16, 2008

"El mundo está dominado por una raza de reptiles humanoides." David Icke

11 sept 2008

Obama is Africa


Hace poco estuve en un parque de Copenhague. Había un grupo grande de chilenos. Los mayores parecían hablar de cómo escaparon por un pelo, de cómo eran perseguidos y de cómo, sin embargo, conservaban la nostalgia del país que se habían visto obligados a abandonar. Los más jóvenes los miraban aburridos, no parecían creerse eso de que los mayores eran perseguidos y el hecho de que no hubieran vuelto ahora que las cosas eran distintas, pese a su encendida nostalgia, contribuía a esa desconfianza.

Girando un poco la cabeza, cambiaban de color y de nacionalidad los parqueados. Una etíope ebria se acercó a un grupo de senegaleses, donde me pareció entender que también había un par de Namibia. Desde el Occidente, al Cuerno, al Sur. Lo que la llevo al grupo fue la mención de Obama. “Obama is Africa!” les decía emocionada, sin desentonar del todo, pues la actitud general era un poco ebria de esperanza. Un caso perfecto para las identidades plurales de que habla Amartya Sen. Ellos podrían, en otras circunstancias, verse como enemigos: Namibia es mayoritariamente cristiano, Senegal es arrolladoramente musulmán y Etiopia está como en el medio. Pero en ese momento, ni nacionalidad ni religión definían la identidad, era Obama quien los unía. Ven a Obama como negro y africano, cosa que algunos han puesto en duda en EE.UU. Su madre es blanca, su padre es keniano, su padrastro indonesio, nació en Hawai, vivió en Indonesia, estudió en Harvard, es cristiano (como lo fue su padre quien finalmente se convirtió al Islam), es abogado, demócrata y aparentemente también una celebridad. Según la intención se puede elegir resaltar cualquiera de estos aspectos sobre los demás, comprobando nuevamente el punto de Sen. Sin embargo, ese ejercicio de la pluridentidad sería un poco más limitado en el caso de su contendor. No veo a los chilenos acercándose donde estábamos los colombianos a decirnos “McCain es America!”.